Después de tanto tengo una cantidad gigante de sentimientos encontrados, una confusión enorme por las decepciones y miedos que encuentro en mi día a día, una o muchas mas razones para sonreír pero tengo pánico de darles fuerza, convertí a algunas personas en mi mejor fuente de felicidad tal cual lo haría cualquier droga, y al ellas irse me consigo en una crisis por la costumbre de haberlas tenido, me hacían daño, me volvían poco y me dañaban pero tenerlas me reconfortaba, perdí mucho a cambio de nada, entre eso mi poco interés por escribir cualquier texto y convertí mi bien mas preciado en mi propio psicólogo, tengo nuevos amigos, nuevas oportunidades, una nueva vida y una nueva compañera que sin pensarlo llego a cambiarlo todo, un nuevo empleo, nuevas cosas que aprender, mil razones para reír cada día. Pero me atormenta ver que luego de todo solo me convertí en una bomba, que podría explotar cada segundo por mil razones distintas, no consigo dejar a un lado todo lo que se supone que ...
Lo que mi boca calla, mis dedos lo escribiran.