Somos seres humanos dependientes de las razones, corazonadas, sentimientos y ganas, nos encanta ser optimistas y rogar al destino coincidir con alguien al nivel de nuestras pretenciones, es contradictorio pensar que somos dueños de las personas que cayeron a nuestros pies y esclavoz de las que no lo hicieron, algo polemico e inentendible pero cierto, nos convertimos en extraños cuando nos enamoramos gracias a ese miedo ironico de que nos dejen, y sin saber nos convertimos en todo lo que cualquier persona dejaria para ser feliz, pero cada ser humano es mas optimista que otro y en realidad eso nos hace reales y estupidamente increibles, eso de ser complicados a los seres humanos nos queda bien.
Lo que mi boca calla, mis dedos lo escribiran.