Una persona que supo llevarme al cielo justo en el momento en el que estaba a punto de chocar con el pavimento, alguien que me fue enseñando a sonreír, la única persona que lograba hacerme sentir que yo valía algo, luego de quedar destruido por mi pasado que cada día me pisaba mas fuerte y al que yo volvía con frecuencia acompañado de mi masoquismo, me hizo conseguirme de nuevo, me llevaba de la mano enseñándome a vivir otra vez, compartiendo conmigo cada sonrisa y enseñándome a sonreír de verdad, dejándome ser libre pero guiándome en un buen camino, me salvo de mi mismo y ahora luego de lo mucho que logro se va, se aleja de mi por su propio bien, porque no contaba con mis defectos ni mi egoísmo sentimental, yo no creo poder amarla y eso la afecta, sin embargo ella no entiende que aun no me amo ni a mi, me podría topar en este momento con el amor de mi vida y seguiría caminando -cosa que admito me aterra- pero no me creo capaz de amar a alguien, no me creo capaz de volver a entregarme,...
Lo que mi boca calla, mis dedos lo escribiran.