Una persona que supo llevarme al cielo justo en el momento en el que estaba a punto de chocar con el pavimento, alguien que me fue enseñando a sonreír, la única persona que lograba hacerme sentir que yo valía algo, luego de quedar destruido por mi pasado que cada día me pisaba mas fuerte y al que yo volvía con frecuencia acompañado de mi masoquismo, me hizo conseguirme de nuevo, me llevaba de la mano enseñándome a vivir otra vez, compartiendo conmigo cada sonrisa y enseñándome a sonreír de verdad, dejándome ser libre pero guiándome en un buen camino, me salvo de mi mismo y ahora luego de lo mucho que logro se va, se aleja de mi por su propio bien, porque no contaba con mis defectos ni mi egoísmo sentimental, yo no creo poder amarla y eso la afecta, sin embargo ella no entiende que aun no me amo ni a mi, me podría topar en este momento con el amor de mi vida y seguiría caminando -cosa que admito me aterra- pero no me creo capaz de amar a alguien, no me creo capaz de volver a entregarme, mucho menos creo ser capaz de merecerlo, como nunca he admitido cometí muchos errores en el pasado y le temo al karma, el cual fue el protagonista de mi vida el pasado año, no quiero darme la oportunidad de romper a alguien que quiero y me importa, y por mas que tenga miedo de no ser nadie cuando ella se vaya o de arrepentirme de no valorarme ni valorarla debo dejarla ir porque quizás yo nunca cambie y al final ella sea solo otra victima de mis defectos, de los cuales no he escuchado de una persona a la que le hayan hecho bien.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
Comentarios
Publicar un comentario