Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo triste o duro que es vernos siempre con las ganas de surgir pero sin poder subir un escalón, así como subir en una escalera eléctrica que va bajando, hay personas que lo logran y llegan arriba pero no imagino lo triste que debe ser estar arriba y ver que aquellos que amas no lo lograron y que están abajo o ver algunos con mucho esfuerzo intentar subir sin poder lograrlo, amo mi país, amo mi gente, mi familia, hasta aquella esquina donde algunas veces un ladrón quiso robarme mi esfuerzo, amo mi Venezuela pero amaría mucho más poder vivirla y no sentir que cada día se acerca un poco más su fecha de vencimiento en la que quizás solo nos toque rendirnos.
Me di cuenta que la verdad nadie hace nada para que alguien lo ame, lo aprendí escuchándolo de la persona que mas admiro, sin embargo es cierto, no amamos a alguien que nos ama, amamos el hecho de que nos inspiro amarlo, sucede con todo de principio a fin, no hay un truco para que alguien se enamore de ti, solo es algo que sucede, cada quien posee una magia que pocos saben ver y un reducido grupo sabe sentir, al mismo estilo de tus familiares que ven tus mejores atributos, de esa misma manera alguien se enamora de quien imagina que eres ya que la verdad nadie conoce quien eres en realidad, te conviertes muchas veces en el reto que algunas personas quieren lograr, por amor, por ego o por sexo, es igual, al final nos enamoramos de lo que nosotros vemos, de la madures en la que nosotros creemos y de la vida que creemos que merecemos... La verdad no te enamoraste de ella, te enamoraste de quien viste en sus ojos, en los que en su efecto tornasol un día te encontraste tu.
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