Siempre fui un idiota empedernido, un completo egoísta, al final siempre era mejor de alguna manera solo pensar en mi, conseguía la manera de hacer parecer que hacia lo mejor para los demás mientras solo buscaba mi propio bien, era fácil ser feliz solo con lo que veía frente al espejo, con ser yo, hasta que llegaste tu, como en todos los aspectos de mi vida las cosas dieron mil vueltas, empezaba haber un sentido en todo, empece a conseguirle el sentido a que el mundo girara, empece a no quejarme de que se me pasaran los días rápidamente, yo sabia porque era, la felicidad le dio rapidez a mis latidos, y la rapidez de mis latidos me gritaba que había conseguido a la indicada, y si eres la indicada porque debería seguir siendo el mismo egoísta, se me hace mas fácil compartir mis fascinaciones contigo, mis logros y mi felicidad de la cual eres culpable, ahora solo me miro al espejo para saber como me veo al salir a verte y sonrió porque mas nunca llegue a ver al completo egoísta.
Luego de estar a tu lado, luego de minutos de sentir tus labios, de sentirte viva ante mi, de volver a besarte como la primera vez, asi con mas amor que pasion, con los latidos mas fuertes del mundo, con esa atmosfera donde solo caben dos, creando una extension de aquel mundo que era solo nuestro, luego de mentirte con todas mis verdades, de disfrazar mis verdades en mentiras en tus ojos para convencerte sin tu concentimiento, luego de sentir que te amo amandote, luego de desear no dejar de hacerlo por mucho tiempo, luego de resignarme a que te quiero siempre, de que te quiero infinita en mi y para mi, no de mi propiedad, tu eres tuya y de tus decisiones pero si como arrendatario principal del derecho de amarte, con solo espacios para inquilinos como tu familia, luego de ser tan mia sin aceptar serlo te pregunto: ¿de verdad hace falta perdernos por completo para encontrarnos? Porque te lo juro que en lo que a mi respecta no existe mejor adquisicion que tu tiempo y tu amor.
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