Luego de estar solo, de vivir la tan idealizada idea de conseguir alguien en algún momento aunque en realidad viviendo esa rutina de un hombre sin motivos, nos caracterizamos como esos a los que solo nos importa lo que se le llame placer y a lo que cualquier instinto de sentimientos le decimos que no, eso cambia solo cuando nos enamoramos, somos personas que nuestro único sentimiento es el egocentrismo, y pues resulta grato ser así porque todo depende de la autoestima, si te sientes bien todo está bien y así, pero hoy les contare una historia en base a eso, vi a una vieja amiga, debo confesar que en un momento fue más que eso, aunque ella no lo supo o quizás si lo hizo no quería creerlo y créanme que fue hace tanto que no creo que se haya equivocado, un cambio en su decisión creo que le hubiera quitado el sentido a existir ese día, para mi sorpresa porque no lo recordaba ella me había conocido como un hombre egocéntrico, en realidad lo era o lo soy aunque ya no como antes que era de un...
Lo que mi boca calla, mis dedos lo escribiran.