Capítulo 1.
Martes, 28 de Junio de 2016
Abrí los ojos sin en realidad querer hacerlo, eran las 9:30am, recuerdo tener que ir a verla y sin embargo para no recordar el motivo de esa visita vuelvo a cerrarlos y vuelvo a dormir, pasa una hora y vuelvo a abrir los ojos y es mi celular que me despierta con una llamada de Morelba, decido contestar aun con el sueño en el cuerpo, me pregunto qué haría y donde estaba, que necesitaba un favor con su celular, que me pasaría buscando en un rato para ver si podría resolverlo, acepto y me levanto a bañarme y a cambiarme, dure como dos horas esperando que llegara y no soy fanático de las esperas así que le escribí a ella, si! A Andreina, habíamos quedado ayer en que hoy yo iría a buscar mis cosas en su casa, en realidad me parecía ilógica la idea de que luego de todo ella siguiera guardando cosas mías, me respondió que estaría todo el día en su casa, que pasara cuando quisiera, y justo en ese momento me llamo Morelba que ya venía camino a buscarme, y lo hacía, en 10minutos estaba aquí, me pidió que fuera con ella y para resumir el cuento cuando llegue a su casa el teléfono ya estaba bien y no le pasaba nada, prácticamente perdí el tiempo, me lleve las cosas que tenía en su casa, las deje donde mi papá donde hable con una vieja amiga del amor, me dijo que ella creía que yo debía irme del país a formarme como alguien mejor y quizás si, por si no han leído el primer libro pues vivo en Venezuela, el tercer país con la peor economía y número de muertes del mundo por lo que no resulta muy bueno estar aquí, y menos para mí que no he terminado la secundaria, tuve una conversación larga con ella hasta que Andreina me escribió que tenía que salir así que necesitaba que buscara mis cosas antes de que ella saliera así que salí de una vez a su casa, un trayecto duro solo de pensar lo mucho que en realidad me dolía el hecho de que ella ya no tuviera nada de mí, solo mi amor que era incondicional a pesar de todo lo que había pasado, llegue la vi de lejos, se veía hermosa aunque no parecía ella, lucia unas botas con tacón, un jean y una franela negra, muy casual pero como siempre marcando la diferencia entre las demás, salió de la casa de su prima que era su vecina, me pregunto cómo estaba y entramos al porche de su casa, juro que no me atreví ni siquiera a acercarme a la puerta, me quede allí esperando recibir mis cosas y sacando de mi bolso las de ella, que no eran muchas, una franelilla amarilla con la que me quede un día porque me encantaba oler su aroma, un libro que ella me había prestado, y un sim card que ella me había prestado cuando perdí el mío, se los entreguen y ella me entrego las mías, ella tenía 3 suéter míos de los cuales solo me devolvió dos porque el tercero estaba sucio según lo que me dijo, mis audífonos Phillips que sin alardear suenan excelente, un vaso verde marca Contigo que me encanta, y unos lentes que me había quitado algunos días antes, eso era todo, me pude los lentes de inmediato porque no quería que ella me viera llorar, a lo lejos me despedí con un grito de su madre, una señora que hasta el día de hoy aun quiero muchísimo, en realidad la mejor suegra que un hombre podía tener, ella me mando a decir con Andreina que me cuidara y lo único que salió de mi boca fue decirle a Andreina que lo hiciera ella también, a pesar de todo seguía pensando en su bienestar aunque quizás ya no sea mi problema, empecé a caminar, juro rogarle al mundo con cada paso voltear y escucharla a ella pidiéndome que no me fuera pero no lo hizo, cada paso me daba más dolor hasta que llegue a la parada de autobuses donde esperaba me alcanzara, yo sabía que ella iba a salir y existía esa posibilidad aunque el autobús ya iba llegando y no se veían ni rastros de ella, subí al autobús asomado en la ventana esperando verla acercarse pero eso no paso, no la vi aunque era lo que más le pedía al mundo en ese momento, fui todo el camino sintiendo mi vida quedarse en esa parada con la última esperanza de recibir su amor, iba rodando el autobús y yo solo pensaba en cada instante con ella y las millones de veces que recorrí ese camino con ella o feliz de haber estado juntos, el autobús tomo otra vía y pasamos por el camino hacia una montaña que solo he subido con ella, también por la vía que caminamos el día que la conocí, por el primer lugar donde converse con ella, o el lugar donde por primera vez sentí que mi vida era junto a una persona que era ella, llegue a la parada donde me tocaba quedarme, y empecé a caminar, hacia mi casa que queda a unas 6 o 7 cuadras, aunque me desvié un poco a comprar cigarrillos, sabría que llegaría escribiendo esto y quería acompañar las lágrimas que dejaría en el teclado con algunas cenizas, al llegar conecte mi celular a cargar y cuando lo encendí llego un mensaje de ella: “Oye, donde estás?” pensé que podía ser antes de que llegara su casa y le respondí preguntándole: “ese mensaje fue antes o luego de que me fuera? No tenía batería” a los 10minutos me respondió: “después de que te fueras” solo pude responderle: “y eso?” porque lamentablemente no quería hacerme ilusiones creyendo que era algo más, tenía que creer que era algo tonto que me haría decepcionarme de mí mismo por creer que había más que eso, solo un simple mensaje de texto al cabo de unos 15 minutos recibí esa tan esperada respuesta, y si era lo que debía imaginarme, era solo que se me había quedado el pendrive con mis cosas que quedaban en su computadora, mensaje que tuve que ignorar un rato para poder desechar la tristeza que me proporcionaba y por fin cuando decidí responderle solo le escribí que estaba en mi casa ya y que tranquila, que borrara mis cosas de su computadora que yo las tenía también guardadas en otro lugar, que no se preocupara, su respuesta luego de eso fue la menos pero también la más esperada por ser la más común: “okey, bueno.” Y allí empezó de nuevo mi tristeza porque en realidad añoraba leer algo que me hiciera creer que aún me ama aunque fuera mentira, me metí toda la tarde en mi laptop, a escuchar música y a jugar los sims hasta que el idiota del muñeco que me cree en el juego también se sentía solo y tuve que crearle amigos, y junto a ellos a una chica que quizás sea un poco parecida a Andreina, pero solo un poco –denotando el uso de mi sarcasmo- solo que para ser un juego tendría que tener algo divertido así que se llama Tibursia, es irónico porque la muñeca me hacer recordarla tanto, cuando mi muñeco le pidió matrimonio ella lo rechazo porque no podía pensar con la barriga vacía –literalmente- y creo que Andreina también podría responder algo así, ya se me acaba el día y las canciones tristes del playlist, aun espero que vuelva como todas las noches, y sobretodo aun la amo, pero ya no puedo seguir caminando por alguien que solo me ha ofrecido pasos que nunca ha dado y que ahora espera que yo me detenga hasta que ella pueda saber si ella un día quiera avanzar… conmigo.
Martes, 28 de Junio de 2016
Abrí los ojos sin en realidad querer hacerlo, eran las 9:30am, recuerdo tener que ir a verla y sin embargo para no recordar el motivo de esa visita vuelvo a cerrarlos y vuelvo a dormir, pasa una hora y vuelvo a abrir los ojos y es mi celular que me despierta con una llamada de Morelba, decido contestar aun con el sueño en el cuerpo, me pregunto qué haría y donde estaba, que necesitaba un favor con su celular, que me pasaría buscando en un rato para ver si podría resolverlo, acepto y me levanto a bañarme y a cambiarme, dure como dos horas esperando que llegara y no soy fanático de las esperas así que le escribí a ella, si! A Andreina, habíamos quedado ayer en que hoy yo iría a buscar mis cosas en su casa, en realidad me parecía ilógica la idea de que luego de todo ella siguiera guardando cosas mías, me respondió que estaría todo el día en su casa, que pasara cuando quisiera, y justo en ese momento me llamo Morelba que ya venía camino a buscarme, y lo hacía, en 10minutos estaba aquí, me pidió que fuera con ella y para resumir el cuento cuando llegue a su casa el teléfono ya estaba bien y no le pasaba nada, prácticamente perdí el tiempo, me lleve las cosas que tenía en su casa, las deje donde mi papá donde hable con una vieja amiga del amor, me dijo que ella creía que yo debía irme del país a formarme como alguien mejor y quizás si, por si no han leído el primer libro pues vivo en Venezuela, el tercer país con la peor economía y número de muertes del mundo por lo que no resulta muy bueno estar aquí, y menos para mí que no he terminado la secundaria, tuve una conversación larga con ella hasta que Andreina me escribió que tenía que salir así que necesitaba que buscara mis cosas antes de que ella saliera así que salí de una vez a su casa, un trayecto duro solo de pensar lo mucho que en realidad me dolía el hecho de que ella ya no tuviera nada de mí, solo mi amor que era incondicional a pesar de todo lo que había pasado, llegue la vi de lejos, se veía hermosa aunque no parecía ella, lucia unas botas con tacón, un jean y una franela negra, muy casual pero como siempre marcando la diferencia entre las demás, salió de la casa de su prima que era su vecina, me pregunto cómo estaba y entramos al porche de su casa, juro que no me atreví ni siquiera a acercarme a la puerta, me quede allí esperando recibir mis cosas y sacando de mi bolso las de ella, que no eran muchas, una franelilla amarilla con la que me quede un día porque me encantaba oler su aroma, un libro que ella me había prestado, y un sim card que ella me había prestado cuando perdí el mío, se los entreguen y ella me entrego las mías, ella tenía 3 suéter míos de los cuales solo me devolvió dos porque el tercero estaba sucio según lo que me dijo, mis audífonos Phillips que sin alardear suenan excelente, un vaso verde marca Contigo que me encanta, y unos lentes que me había quitado algunos días antes, eso era todo, me pude los lentes de inmediato porque no quería que ella me viera llorar, a lo lejos me despedí con un grito de su madre, una señora que hasta el día de hoy aun quiero muchísimo, en realidad la mejor suegra que un hombre podía tener, ella me mando a decir con Andreina que me cuidara y lo único que salió de mi boca fue decirle a Andreina que lo hiciera ella también, a pesar de todo seguía pensando en su bienestar aunque quizás ya no sea mi problema, empecé a caminar, juro rogarle al mundo con cada paso voltear y escucharla a ella pidiéndome que no me fuera pero no lo hizo, cada paso me daba más dolor hasta que llegue a la parada de autobuses donde esperaba me alcanzara, yo sabía que ella iba a salir y existía esa posibilidad aunque el autobús ya iba llegando y no se veían ni rastros de ella, subí al autobús asomado en la ventana esperando verla acercarse pero eso no paso, no la vi aunque era lo que más le pedía al mundo en ese momento, fui todo el camino sintiendo mi vida quedarse en esa parada con la última esperanza de recibir su amor, iba rodando el autobús y yo solo pensaba en cada instante con ella y las millones de veces que recorrí ese camino con ella o feliz de haber estado juntos, el autobús tomo otra vía y pasamos por el camino hacia una montaña que solo he subido con ella, también por la vía que caminamos el día que la conocí, por el primer lugar donde converse con ella, o el lugar donde por primera vez sentí que mi vida era junto a una persona que era ella, llegue a la parada donde me tocaba quedarme, y empecé a caminar, hacia mi casa que queda a unas 6 o 7 cuadras, aunque me desvié un poco a comprar cigarrillos, sabría que llegaría escribiendo esto y quería acompañar las lágrimas que dejaría en el teclado con algunas cenizas, al llegar conecte mi celular a cargar y cuando lo encendí llego un mensaje de ella: “Oye, donde estás?” pensé que podía ser antes de que llegara su casa y le respondí preguntándole: “ese mensaje fue antes o luego de que me fuera? No tenía batería” a los 10minutos me respondió: “después de que te fueras” solo pude responderle: “y eso?” porque lamentablemente no quería hacerme ilusiones creyendo que era algo más, tenía que creer que era algo tonto que me haría decepcionarme de mí mismo por creer que había más que eso, solo un simple mensaje de texto al cabo de unos 15 minutos recibí esa tan esperada respuesta, y si era lo que debía imaginarme, era solo que se me había quedado el pendrive con mis cosas que quedaban en su computadora, mensaje que tuve que ignorar un rato para poder desechar la tristeza que me proporcionaba y por fin cuando decidí responderle solo le escribí que estaba en mi casa ya y que tranquila, que borrara mis cosas de su computadora que yo las tenía también guardadas en otro lugar, que no se preocupara, su respuesta luego de eso fue la menos pero también la más esperada por ser la más común: “okey, bueno.” Y allí empezó de nuevo mi tristeza porque en realidad añoraba leer algo que me hiciera creer que aún me ama aunque fuera mentira, me metí toda la tarde en mi laptop, a escuchar música y a jugar los sims hasta que el idiota del muñeco que me cree en el juego también se sentía solo y tuve que crearle amigos, y junto a ellos a una chica que quizás sea un poco parecida a Andreina, pero solo un poco –denotando el uso de mi sarcasmo- solo que para ser un juego tendría que tener algo divertido así que se llama Tibursia, es irónico porque la muñeca me hacer recordarla tanto, cuando mi muñeco le pidió matrimonio ella lo rechazo porque no podía pensar con la barriga vacía –literalmente- y creo que Andreina también podría responder algo así, ya se me acaba el día y las canciones tristes del playlist, aun espero que vuelva como todas las noches, y sobretodo aun la amo, pero ya no puedo seguir caminando por alguien que solo me ha ofrecido pasos que nunca ha dado y que ahora espera que yo me detenga hasta que ella pueda saber si ella un día quiera avanzar… conmigo.
Comentarios
Publicar un comentario