Y ese dia solo se escuchaban los susurros de los miedos, de su realidad tan tapada, solo quedaban dos razones para no hacerlo, una con fecha de vencimiento y la otra era solo perder la vida la cual igualmente estaba dejando dia a dia al sentirse desplazado, un par de meses después ya no eran susurros, se habían convertido en gritos, la fecha de vencimiento se extendia cada vez más, el iba dejando pedazos de vida con cada paso, no le importaba contal de verse ecercandose a ella, el seguía caminando, aplazando la fecha en que se rendiría, no veía una razón que pudiera con sus sueños para decidir tirar la toalla, y aunque caminará horas y sintiera que seguía igual de lejos eso no importaba, el amor, la ilusión y esos sueños en los que había dejado sus noches valían cada paso así fuera en falso, aunque se descargará con cada uno, aunque no caminara en realidad, al tiempo lo único a lo que había logrado acercarse era a los gritos de los que se dio cuenta al detenerse a descansar que eran de el, eran los gritos de su corazón quejándose en cada paso porque al parecer mientras más caminaba más lo rompía, cuando se detuvo le quedaba medio corazón, vio delante y ella seguia lejos, volteo atrás y se vio a pedazos en el poco camino que en realidad había recorrido, y se empezó a caer el mundo junto con sus sueños e ilusiones y mientras todo se derrumbaba sólo miraba la sombra de ella deseando que volviera un segundo para sacarlo de allí, de ese espacio donde se sentía todo el peso del mundo solo sobre su espalda.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
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