Hace algunos meses le pedi a aquel amor que volara, que si ya no formaria parte de mi vida entonces preferia que me dejara a un lado. Pues en realidad no me quedaban ganas de estorbar en su vida, sin embargo crei en mis esperanza de que su amor era mas grande que nuestros problemas y di mi brazo a torcer y me deje cegar por el amor de nuevo, amor que me volvio a dejar desvalido, amor que me convirtio en cenizas, amor que me quito lo poco que habia recuperado de mi. Luego de pasar por tantos momentos en que la necesite y no estuvo, no tuve una excusa mas para explicar porque ella no estaba a mi lado si tanto me amó, y pues decidi de nuevo dejarla volar, esta vez no por ella sino por mi que volvia a encontrar valor en mi ser. Habia perdido cosas peores y no me habian dolido tanto, recien habia botado de mi vida una amistad hermosa que por un tono de falsedad se habia quedado sin color, me habia separado a miles de kilometros de distancia de mi madre, habia perdido el empleo en que creaba mi futuro, y no entendia porque le daba tanta importancia a ella, ya habia perdido varios amores y en ese tiempo tambien entendi que yo no perdi a nada ni a nadie, a mi me perdieron. Y definitivamente aunque no logro enamorarme de nuevo -lo cual es una meta para el proximo año- si enamoré y me di cuenta que aun tengo mucho para dar, quizas me termine enamorando de a quien hago feliz o quizas no me enamore pero algo si es seguro, ahora quiero ser feliz con lo que tengo porque no necesito lo que tuve.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
Comentarios
Publicar un comentario