Hoy lo admito, la deseo, de una manera que no entra en las estadísticas, que no es para nada explicable, extraño sentirla encima de mi, sus besos, su mirada cuando hacemos el amor, eso que con ella es mucho mas que sexo y no exagero, es la realidad de lo que siento, muero porque me convenza con su mirada que soy suyo de nuevo, y sentir que ella es mía durante cada minuto de ese acto aunque luego deje de serlo, no importa si al abrir la puerta sale del cuarto todo lo que hemos creado y volvamos a convencernos de que somos libres y estamos mejor solos, ella encaminada en su futuro y yo en pensar día a día que haré con el mio, sin embargo cada día pensando en lo feliz que me hace sentir el sentirme de ella, perder el control de mi mente con su aroma que me embriaga, como me embriagaba aquella franelilla de ella que guardaba en la gaveta de mi cuarto, así como cobraba vida solo por los ojos al verla desnuda, al ver cada segundo en que en realidad estaba pegada a mi y donde hasta su mirada se convencía de que su titulo de propiedad era mio, definitivamente no pude cumplir con estar siempre con ella pero juro que como ella no existe otra mujer, no habrá quien pueda compararse con aquella vida y aquel placer que ella podía proporcionarme, aun no defino si era el amor lo que lo hacia tan placentero pero sin lugar a dudas volvería a amarla cada vez que pudiera hacerle el amor.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
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