Para ir al grano, esta entrada trata de como hacen algunos para buscar sentimientos donde no hay, de resaltar que es casi imposible crear sentimientos por uno mismo, que es muy probable que alguien nos parezca perfecto para amar pero sin embargo nuestro corazón no querrá pensar igual que nosotros, muchas veces he hablado de que somos dueños de corazones masoquistas, a los que les gusta ser pisados y heridos para poder sentir -y suena tan estúpido- la verdad es difícil que se encuentren dos miedos en una pareja, como ejemplo podríamos hablar de las veces que enamoramos a alguien y no hay manera de que ese alguien nos enamore a nosotros, tratamos de conseguir nuestro amor por ella que lo tiene merecido en realidad y nos conseguimos solo con la idiotez de nuestra falta de sentimientos y muchas veces nos quedamos allí esperando que lo sentimientos lleguen y lamentablemente eso nunca pasa, es muy triste porque a veces esperamos que si lleguen con las mismas ansias que esperas el autobús cuando vas retardado, o como cuando esperas a alguien para una cita, y al final muchas veces nuestros sentimientos nos dejan plantados o nos hacen llegar tarde a la conclusión de que las cosas no eran como tu creías y quizás siempre estuviste equivocado al buscar ser algo mas, cuando era suficiente conformarse con lo que sentías, caso contrario y perfecto seria el conjunto de dos personas cerradas como por ejemplo el caso común del hombre mujeriego y la mujer reprimida, y es normal este tipo de relaciones, como dije; somos dueños de corazones masoquistas, la chica le gusta el hombre tan lleno de riesgos de dejarla con el corazón roto pero con la posibilidad de hacerla feliz, a el le gustan sus sentimientos escondidos, quiere hacerlos florecer y quiere vivirlos, quiere lograr querer a alguien aunque quizás se enamore solo y ella nunca abra su corazón, ese riesgo crea una intriga tan poderosa que cada uno decide hacer las cosas bien, el se permite ser un caballero y ella se permite sentir, al final terminan los dos enamorados juntos o separados, porque no todo lo que se hace bien termina bien y porque no todo puede ser perfecto.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
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