No quería hacerlo, nunca quise un adiós, siempre deseé un hasta luego que abriera los ojos de los demás para que vieran que si hice todo lo que estuvo en mis manos para hacerlos felices, eso nos pasa, o eso espero para no sentirme tan culpable por creer que simular el deseo de un adiós daría un buen resultado, y es que claro que lo entendí tarde porque así es la vida, tanto así que creo que el dicho más realista que he escuchado es que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y como yo no lo sabría si solo tenía dos cosas que valorar en mi vida y una se aleja de mí y la otra me dice adiós, los tan llamados amores de mi vida, una desde que nací y la otra desde que aprendí a vivir, son cuestiones tan extrañas el buscar una manera de explicar que se siente y como superarlo o aprender a vivir con ello, es duro, muchas veces no queremos vivir nuestra realidad y nos hundimos en sueños y es aún más duro cuando abres los ojos y ves que todo a tu alrededor está mal, se derrumba y ya no puedes hacer nada, aparte de que tus ganas de intentar salvar eso o a ti mismo son muy limitadas, nadie puede decirle a alguien triste que este feliz, no es su decisión, no hay una sola persona que no quiera ser feliz, pero sin embargo hay personas que le entregan toda su felicidad a algo o alguien y cuando lo pierden pasara un tiempo para que se cree una nueva, un nuevo ideal, un nuevo sueño, unas nuevas ganas de ser feliz, porque puedes aparentar ser el más feliz cuando están todos, pero no valdrá de nada simularlo cuando estés solo porque allí te darás cuenta que ese peso es solo tuyo y de el recuerdo de las sonrisas que en alguien momento deberás buscar.
"Nadie quiere decir adiós e irse, a veces solo queremos que nos pidan que nos quedemos" Jb.
Comentarios
Publicar un comentario