Es irónico, hace unos 3 o 4 meses escribí los primeros cuatro capítulos de la mejor relación del mundo, supongo que si terminará de escribirla sería un bestseller y dejaría de ser un escritor frustrado para ser un icono en la escritura de historias para jóvenes, sería un ejemplo perfecto y real de una relación adolescente con muchas aspiraciones, muchas ganas de futuro y sueños por delante, no es por ser egocéntricos pero lo es o mejor dicho lo fue, así que esta entrada trata de uno de los errores más comunes de nosotros los seres humanos ¡creer que todo es infinito! Vivimos con esa estupida ilusión de que tendremos todo por siempre, creemos que haberlos tenido una vez significa una infinidad, creemos que lograr el primer beso te da un cupón gratis al resto de los besos de esa otra persona por siempre, creemos que ya no importa si la piel de esa persona no se eriza cuando te ve porque solo es que la repetición de el evento no causa el mismo efecto, no importa si su mirada no es la misma o si no corre hacia ti cuando te ve, si no sonríe viéndote cuando cree que no la estás viendo, si no ríe cuando quieres hacerla reír, y que idiota aquel que no se da cuenta que esa persona no te da toda su atención al estar contigo, o peor que nada de eso le preocupe, la historia de amor que escribí ya tiene su final que aún no está escrito al igual que mi futuro, solo espero que eso también no se me haga infinito porque piense que aún me queda tiempo.
Mientras las personas que más quieres guardan su futuro en maletas para emigrar a un lugar mejor quedamos pocos con la esperanza de que todo mejore o quizás que llegue un golpe de suerte que nos saque de aquí y nos lleve a un futuro mejor junto a ellos, quedamos pocos esperando que las despedidas acaben o que llegue el día en que las despedidas llenas de lágrimas se conviertan en bienvenidas con rostros de alegría, quedamos pocos que queremos lo mejor en el piso o la tierra donde nos paramos, esperamos que vuelvan esos tiempos de gloria, esos que ahora recordamos como los días que éramos felices sin saberlo, sobre todo los jóvenes que tenemos una idea un poco más simple de “esos días”, es triste decir adiós o mucho peor prepararte para decirlo, no se trata solo de que día a día vemos como se afecta nuestro mejor patrimonio que es nuestro país, se trata de que nos separan cada vez más, no solo en distancia sino en pensamiento, que se trata de que nos enfrentamos a nosotros mismos, y lo ...
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