Aquel karma que funciona como un bumeran, que vuelve a golpearte con la misma fuerza que lo lanzas, casi tan duro como mi remordimiento al no tener sentimientos o al romper algunos, pero que nombre le coloco a los míos que fueron rotos en mi cara, a los que me dejaron sin lagrimas, sin suspiros, sin sueños, los que me cambiaron o quitaron el animo de ser alguien mejor, el karma que me hizo pagar día a día cada corazón que rompí, cada brasier que desabroche, cada labia que utilice, cada mirada y cada palabra mía de la que alguien fue victima, y entonces ahora debo esconderme en la dureza por no saber esperar algo que no llega, y es que ya un día te cansas, no esperas, no recibes, no volteas, dejas todo atrás a una velocidad impresionante llevándote por delante cada cosa o persona que te consigas en frente, hace mucho lance el bumeran y la verdad el miedo no es que me siga pegando, el miedo es volver a tener en la mano la oportunidad de lanzarlo.
Luego de estar a tu lado, luego de minutos de sentir tus labios, de sentirte viva ante mi, de volver a besarte como la primera vez, asi con mas amor que pasion, con los latidos mas fuertes del mundo, con esa atmosfera donde solo caben dos, creando una extension de aquel mundo que era solo nuestro, luego de mentirte con todas mis verdades, de disfrazar mis verdades en mentiras en tus ojos para convencerte sin tu concentimiento, luego de sentir que te amo amandote, luego de desear no dejar de hacerlo por mucho tiempo, luego de resignarme a que te quiero siempre, de que te quiero infinita en mi y para mi, no de mi propiedad, tu eres tuya y de tus decisiones pero si como arrendatario principal del derecho de amarte, con solo espacios para inquilinos como tu familia, luego de ser tan mia sin aceptar serlo te pregunto: ¿de verdad hace falta perdernos por completo para encontrarnos? Porque te lo juro que en lo que a mi respecta no existe mejor adquisicion que tu tiempo y tu amor.
Comentarios
Publicar un comentario