Hoy lo admito, la deseo, de una manera que no entra en las estadísticas, que no es para nada explicable, extraño sentirla encima de mi, sus besos, su mirada cuando hacemos el amor, eso que con ella es mucho mas que sexo y no exagero, es la realidad de lo que siento, muero porque me convenza con su mirada que soy suyo de nuevo, y sentir que ella es mía durante cada minuto de ese acto aunque luego deje de serlo, no importa si al abrir la puerta sale del cuarto todo lo que hemos creado y volvamos a convencernos de que somos libres y estamos mejor solos, ella encaminada en su futuro y yo en pensar día a día que haré con el mio, sin embargo cada día pensando en lo feliz que me hace sentir el sentirme de ella, perder el control de mi mente con su aroma que me embriaga, como me embriagaba aquella franelilla de ella que guardaba en la gaveta de mi cuarto, así como cobraba vida solo por los ojos al verla desnuda, al ver cada segundo en que en realidad estaba pegada a mi y donde hasta su mirada ...
Lo que mi boca calla, mis dedos lo escribiran.